La semana pasada publiqué una serie de buenas prácticas en el proceso de producción de las noticias. En esta etapa, lo más habitual es que los periodistas utilicen las redes sociales para rastrear temas susceptibles de ser noticia, pero hay otros usos eficaces, tales como documentarse a través de los medios sociales o contactar con fuentes. En el post de hoy ofrezco una serie de recomendaciones, tanto para periodistas como para empresas periodísticas, que quieran distribuir las noticias en las redes sociales. Buena lectura 🙂


1. Hay que estar donde está tu audiencia. En el sistema comunicativo tradicional, unidireccional, se entendía que el público buscaba el periodismo. Es decir, iba al quiosco y compraba el diario. En el entorno digital, los medios tienen que ir a buscar a la audiencia. No deben esperar que el ciudadano escriba el nombre de su cabecera en Google para leer las noticias. Esto ya no funciona así. La distribución de las noticias pasa por las redes sociales, Twitter y Facebook principalmente.


2. Los medios de comunicación deben perder el miedo a enlazar los buenos contenidos de la competencia. Así como las informaciones de servicio que pueden ser de interés para su público. Enlazar indica que se preocupa por su audiencia, y además es una práctica que posiciona la propia web entre los primeros resultados de búsqueda orgánica de Google.


3. Además de difundir contenidos, Twitter es una excelente herramienta para promocionar el medio. Es un vehículo que conduce tráfico a la web, lo que permite negociar la publicidad en mejores condiciones. Pero también es un megáfono para decir a la audiencia que encontrará si va a buscar la publicación en el quiosco. De modo, que la red de microblogging puede ser también una aliada para vender más ejemplares.

4. La gestión de las redes sociales requiere personas, no robots. Programar tuits es una manera muy fría de comunicarse con la audiencia. Dejar la cuenta a cargo de un redactor demuestra respeto hacia el público y una comprensión del nuevo entorno comunicativo. El lenguaje debe ser cercano, sencillo, llano, humano. Una buena práctica es presentar cada mañana a quien se encargará de la cuenta corporativa ese día.


5. Aunque los tuits de la cuenta corporativa pueden ser gestionadas por una única persona, que puede ir rotando, es imprescindible que toda la redacción se implique en el uso de las redes sociales. Sin una estrategia integral, sólida y a largo plazo ninguna de estas recomendaciones tiene sentido. El periodista es quien está en contacto directo con la información y, por tanto, es quien mejor conoce cómo implicar a la audiencia en su elaboración y cómo puede usar las plataformas sociales en los procesos de producción y difusión de las noticias.


6. En un entorno periodístico que premia la velocidad, hay grandes tentaciones, por parte de los periodistas, de difundir las noticias primero en Twitter o Facebook que en el medio de comunicación para el que trabajan. Esto erosiona uno de los principales usos de las redes sociales para las empresas periodísticas, que es llevar tráfico a la web. Los periodistas deben tener claro que no trabajan para ninguna red social, sino para una empresa periodística que tiene derecho a publicar la información en primer término.


7. Separar la esfera personal de la profesional en el entorno digital ya no es posible. Por lo tanto no tiene sentido, ni es coherente, tener dos cuentas en Twitter (personal y profesional). En su cuenta personal, los periodistas deben ser transparentes respecto la profesión que ejercen, y aún más si utilizan la red de microblogging como herramienta periodística. Los periodistas también deben ser conscientes de que representan la empresa periodística para la que trabajan, y que tienen una marca personal que deben cuidar.


8. Todo lo que se publica en el entorno digital es contenido público. Incluso los mensajes borrados, que han podido ser capturados por cualquier usuario antes de ser eliminados. Por lo tanto, se considera un error borrar los tuits. En caso de equivocación, se recomienda rectificar en el mensaje siguiente.


9. Las deliberaciones internas de la empresa no se harán públicas en las cuentas personales de redes sociales.