La esencia de las redes sociales es la comunicación bidireccional. Se ha hablado mucho de la conversación global, pero las empresas, en general, y las empresas periodísticas, en particular, aun no han entrado.

Hoy publico una serie de consejos para acercar los medios tradicionales a las redes sociales. Dos mundos con lenguaje y reglas propias que se necesitan y, tarde o temprano, tendrán que encontrarse. Buena lectura 🙂

1. Un valor importante de las redes sociales es que permiten una comunicación directa con la audiencia. Se recomienda hacer comunidad alrededor de la empresa periodística. Para ello, los medios tradicionales tienen diferentes recursos, tales como, preguntar a sus seguidores por sus gustos y opiniones; solicitarles información; pedirles que formulen preguntas a un invitado; responderles; ofrecerles información útil y oportuna; realizar encuestas; dar crédito reconociendo sus contribuciones a través de retuits y/o menciones.

2. Se aconseja dar las gracias a quien aporta contenido con valor añadido. Responder a las críticas y corregir los errores. Se debería responder siempre a quienes preguntan por detalles concretos. Y no hay que perder el tiempo con los haters, es decir, aquellos usuarios que no aportan absolutamente nada y sólo quieren crear polémicas.

3. Las etiquetas y las menciones son clave para tener conversaciones con la audiencia en Twitter. Las etiquetas deben ser aceptadas socialmente, es decir, deben ser aceptadas por la comunidad de usuarios. Antes de crear una, se recomienda investigar si el tema ya tiene una etiqueta consensuada y añadirse a la conversación. Cuando las etiquetas son demasiado genéricas (nombres propios de personas, de lugares, etc.), el mensaje llegará a una mayor audiencia, pero quedará diluido entre otros mensajes que no comparten el tema y será visto por usuarios a los que no les interesa el contenido. Hay que buscar el equilibrio.

4. Las menciones deberían servir para citar las fuentes informativas utilizadas en un reportaje, así como para referirse al sujeto de la noticia. De este modo, además de crear comunidad, se contribuye a organizar mejor los grandes flujos de información que circulan en las redes sociales.

5. A los periodistas se les presupone ser imparciales. En sus perfiles personales de redes sociales deben seguir siéndolo. En el caso de los periodistas políticos, por ejemplo, se recomienda seguir tanto a los políticos de un lado ideológico como del opuesto para que no se confunda el propósito informativo de seguimiento con una adscripción ideológica. Se recomienda la misma imparcialidad a la hora de hacer retuits.

6. Hay que evitar la polémica y las discusiones que no llevan a ningún lado. Antes de emitir cualquier mensaje, los redactores deben pensar qué efecto tendrá sobre su profesionalidad y sobre la reputación de la empresa. Los diálogos en las redes sociales entre periodistas y usuarios admiten un registro más cotidiano y de mayor emotividad, pero siempre se debe usar un lenguaje y un tono correctos, siguiendo las normas de educación básica.

7. Con el objetivo de crear una marca y diferenciarse de la competencia, se recomienda hacer alguna acción en redes sociales para establecer una relación de confianza con la audiencia. En los últimos años, medios de referencia han decidido empezar la jornada con la canción del día o han organizado actos vinculados a la empresa periodística. Cada medio tiene que encontrar su fórmula. La comunidad digital pide un punto de encuentro analógico.